1407
El 2020 está siendo un año particular para el mundo, en donde reina la duda de si algún día la normalidad va a volver y es cuando nos cuestionamos ¿Qué es lo normal?
Nos dimos cuenta de lo poco que aprovechábamos la vida que teníamos, pero creo que el humano es así, hasta que no toca fondo, no sabe lo que tenía y no aprecia la vida.
Pero a veces analizo, y personalmente, mi vida no cambio mucho.
La tristeza sigue presente y se intensificó, aunque trate de mantener una rutina para sentir que estoy haciendo algo productivo con mi vida, como estudiar, hacer ejercicio y aprender algunas cosas nuevas, estoy sola, pero totalmente sola y creo que eso es lo peor que me podría pasar.
Ya ni siquiera me interesa escribir, simplemente estoy contando esto a modo de diario intimo.
Los días que siento que todo mejora, que por fin me quiero y aprecio pasar tiempo conmigo termino llorando a oscuras y esperando que todo termine, porque esta soledad me esta aniquilando.
Los momentos en los que me siento bien conmigo misma los arruino pensado en cosas ajenas a mi.
Mi inseguridad aumento porque otra vez siento cosas por alguien pero el sentimiento no es mutuo, y no solo es eso, sino que en esta cuarentena, es imposible generar distracciones y no pensar que yo soy el problema en todo, que soy el ser más triste del mundo y que hasta yo misma me tengo lastima, ¿Cómo alguien podría quererme así?
Pero, no todo está perdido. Todavía esta esa parte de mi que ve las cosas con optimismo, que espera poder salir y que no quiere hundirse. Que se olvida que tiene depresión y que tiene esperanzas de que todo, absolutamente todo mejore. Que ve la vida con colores y que me abraza diciéndome que no decaiga y me recuerda que no necesito de nadie para ser feliz y que si llega alguien, me va a querer tanto como esa parte mia me quiere. Espero que ese pedacito mio nunca me abandone.
Comentarios
Publicar un comentario